Nuestra talla: algo imposible de saber

¿A vosot@s no os pasa que siempre que vais a una tienda no sabéis qué talla es la vuestra?

Yo uso una talla 36, hay veces que voy a tiendas de Inditex y no me cabe ningún pantalón de este tallaje, me frustro aun sabiendo que no he podido engordar de un día para otro y al final me voy con las manos vacías. Supongo que no seré la única a la que le ha pasado esto, y ahora yo me pregunto: ¿Por qué cada vez hacen las tallas más pequeñas? ¿No son conscientes de que compraríamos más si dejásemos de sentir que no cabemos en la talla que supuestamente debería ser la nuestra?

Supongo que estemos de acuerdo en que lo lógico sería que los consorcios de la moda se pusieran de acuerdo en mantener un tallaje universal, y de esta forma facilitarnos el trabajo a los compradores y no crear diferenciaciones, pero la realidad es que cada marca maneja sus propias medidas.

Existen diferentes factores que condicionan que una determinada talla pueda tener distintas medidas, estos factores pueden provenir de la cultura o las características físicas de la población. No es lo mismo una 36 o una 38 en Estados Unidos que en Japón. Aunque también influye el patrón de cada marca, el cual puede variar mucho en función de si la tienda se guía más por ropa ceñida u oversize, o por la creencia de cada marca, ya que al no haber una tabla de medidas universal orientativa, cada una es libre de decidir su tallaje.

Por ejemplo, en Estados Unidos lo que hace años era considerado como una 38, ahora viene a ser una 42. Todo esto se debe al cambio del físico de sus habitantes, provocando que la mayoría de marcas hayan optado por ampliar las tallas para que así la gente piense que tiene una menor y aumentar sus ventas. Esto es justo lo contrario de lo que ocurre en Europa, ya que con el paso de los años cada vez han sido más pequeñas y ajustadas, llegando al punto en el que no sabemos qué talla es la que nos queda bien.

Uno de los problemas que acarrea esta cuestión es la duda que nos crea a la hora de comprar online, ya que si en cada tienda física tenemos una talla diferente, ¿cómo podemos saber nuestra talla comprando por internet? Esto hace que se tripliquen las devoluciones del comercio online y en muchas ocasiones no volvamos a realizar la compra por miedo a que nos vuelva a pasar lo mismo.

Otro problema, y mucho más importante, es la repercusión que causa en el consumidor a la hora de verse a sí mismo, ya que en muchos casos puede aumentar la distorsión de la imagen que cada uno tiene de su persona y desembocar en rechazos hacia su propio cuerpo, trastornos alimenticios y empeoramiento del trastorno en el caso que ya se padezca.

Por todo esto y porque nosotros, los consumidores, no tenemos la culpa de que estén empeorando las ventas con el jaleo de las tallas, os aconsejo que no os fijéis en el número de tallaje que pone, si os queda bien, perfecto. Si os queda pequeño, cogéis una talla más. Y si os queda grande, una menos. Mientras nosotros nos veamos bien, nos sintamos a gusto y estemos sanos, qué más dará la talla que usemos.

Ejemplos de looks y tallaje:

Camisa/Babi de colegio: talla M de Stradivarius.

Cinturón negro: Shein.

Botas altas: Talla 35 de tienda local de la ciudad de Callosa de Segura.

Top blanco: Talla M de Inside.

Falda larga negra: Talla única (pienso que equivaldría a una M) de una tienda local cerca de la Plaza Camachos de Murcia.

Botas blancas: número 36 de Bershka.

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